Casa San Marino es un elegante refugio costero de dos pisos que combina modernidad y naturaleza. Con amplios espacios abiertos y una decoración minimalista en madera, esta casa de playa se integra perfectamente con su entorno. Disfruta de la serenidad en su piscina privada, mientras que el diseño interior destaca por su sencillez sofisticada y su conexión fluida con el exterior.